MOTHER'S

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Pequeño como algo que se guarda en la intimidad y rojo como un recuerdo vivo, como una memoria que no se borra. Mother ́s de Ishiuchi Miyako es un libro que cuando te agarra toca algo profundo, sensible, pero sobretodo silencioso. Sin aspavientos, ni trucos, ni clichés. Solamente con la sutileza de quien fotografía desde dentro, pensando en lo que ya no podemos ver, sentido por medio del presente fotográfico.

Ishiuchi Miyako fue una de las mujeres que se abrió paso en el mundo patriarcal de la fotografía japonesa de los años 60 y 70. Codeándose con Moriyama y Tomatsu, su primer libro traía consigo elementos de esa aproximación a la fotografía que en su momento consideraron un lenguaje nuevo, necesario, crudo y directo; el are bore buke, grano, borroso, desenfocado, esas fotografías de grano reventado, fuera de foco, donde los negativos se pisaban en el laboratorio, se rayaban, y se trabajaba en contrastes muy fuertes que caracterizan a ese grupo de fotógrafos de la postguerra japonesa. Aquellos que lidiaban con el levantarse tras la bomba atómica y vivían con la ocupación americana, que formaron parte de movimientos estudiantiles, de filósofos vueltos narradores, jóvenes experimentando, fotografiando sin parar, buscando un lenguaje nuevo que cuestionaba y amenazaba literalmente el orden establecido de la fotografía moderna y la omnipotencia de la imagen individual. Hicieron collages, yuxtaposiciones, narrativas no lineales, y desarrollaron sus impresiones directamente en las paredes de espacios experimentales que fueron también las primeras galerías de fotografía en Japón. Pero sobre todo fueron parte de un apetito a veces incansable de fotografiar, buscar y explorar formas de comunicar truncadas por otros lenguajes. Y sobretodo de producir muchos libros, revistas y fanzines.

Así, Ishiuchi fotografió su ciudad natal, llena de rezagos y presencias de la Segunda Guerra Mundial, muchos todavía frescos. Los americanos y sus bases fueron el eje de sus fotografías en esa serie que Ishiuchi llamó Yokosuka Story (1976–77) y a las que le seguirían Apartment (1979) y Endless Night (1981). Años después, en un desarrollo de su lenguaje poético tras la muerte de madre vendría Mother ́s (2002). Dedicada a fotografiar el tiempo, a buscar residuos y huellas del pasado que se viven en el presente, Ishiuchi recogió las pertenencias más íntimas que quedaron arrumadas bajo su cama y las fotografió.

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Mother ́s es un libro que sorprende, que intercala, que recorre. Tras la portada roja con ese labial repujado, la foto de su madre que nos indica sus años de vida y muerte, Ishiuchi nos sorprende con pares de prendas íntimas. Viejas, de otra época. Es claro que estamos en presencia del pasado. Estas son las telas más cercanas a la piel, al cuerpo. Encuadres de primer plano resaltan los encajes, la intimidad compartida, o la soledad quizás.

Así pasan los pares, y de manera silenciosa e inesperada aparece la cicatriz. Una huella que interrumpe el recorrido, que detiene pero también lleva a nuevos lugares, sensaciones o recuerdos. Esas huellas en el cuerpo que Ishiuchi fotografió en tantas mujeres y hermosamente forman otro de sus libros, Scars .

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“Usualmente con una carga negativa, las cicatrices no se muestran a otros, no se exponen en público, y se guardan silenciosamente cuando no se toman medidas para evitar que sean vistas. Pertenecen a un mundo extremadamente privado. Hago fotografías de cicatrices, que son casi como secretos personales. Enfermedades, accidentes, heridas y guerras. Todas estas son experiencias dolorosas, aflictivas e infelices que un día, de repente, caen a una persona. Si bien una persona tratará de permanecer inalterada en su vida, todas tendremos que lidiar y vivir con heridas visibles e invisibles. Al pasar los dedos sobre la piel suave, el encuentro inesperado con una irregularidad un poco tosca, una sensación desigual, te hablará de la presencia de una cicatriz. Es una impresión del pasado fundida en una parte del cuerpo.” (del epílogo de Scars)

Así se refiere Ishiuchi a las cicatrices, que en el caso de Mother ́s son las de su madre, y en la secuencia del libro actúan como en su descripción de una mano que recorre un cuerpo hasta toparse con ellas.

Porque en este libro todo fluye. Su tamaño pequeño es tan íntimo con las fotografías. El rojo de las tapas tan fuerte como las fotografías. El color de los labiales, adentro, en la mitad, entre todas estas prendas, es sutil y denso. Y que decir de las dentaduras, del cepillo con pelos enredados en sus cerdas, de una peluca y las flores marchitas. Encontrar estas fotos es como abrir cajones viejos, como buscar suavemente entre prendas, debajo de ellas, abriendo las envolturas y los pliegues. Así se siente Mother ́s, igual a quien mete las manos en el cajón de un ser querido o una caja de recuerdos, y suavemente va sacando una a una, encontrando cosas sin orden, objetos, fotos que quizás no sean nada pero que dicen tanto.

El detalle y sensibilidad de Ishiuchi es poderosa. Y quizás esto se refuerza con el trabajo también muy cercano y la decisión y suavidad con que Ota Michitaka lo produjo. Ota san es el editor de Sokyu-sha, que tiene dentro de sus listas libros como Ravens, esos cuervos de Fukase que para muchos críticos es de los mejores fotolibros de la historia. De Moriyama, de Onaka, de libros maravillosos que han marcado la historia del fotolibro japonés y su relativamente reciente atención y reconocimiento al fotolibro contemporáneo.

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Mother ́s es una historia donde todo se revela. Donde no hay miedo ni tapujos; donde lo personal es evidente de varias maneras, todas complementarias. Si el libro comienza con una foto de su madre, termina con unos pasajes igual de íntimos.

 “(...) así es la historia que lleva al día de mi nacimiento. Mi padre, quien tenia el hábito de decir que ‘vivir hast a los 70 es suficiente ́ fue, como era de esperarse, el primero en pasar. Mi madre, quien contrajo hepatitis c por una transfusión sanguínea que recibió 20 años atrás por causa de quemaduras graves, siguió a mi padre en Diciembre de 2000 tras un cancer de hígado. Tenía 84 años y manejó su camión hasta dos meses antes de su muerte... Lo que me queda ahora son solo las cosas que mi madre dejó para mí. Una por una las traigo a la luz para ver su imagen en fotografía, como una despedida para ella.”

 Mother ́s agarra con fuerza. O por lo menos a mi me agarró. Es un todo, un objeto sutilmente armado, pensado, sin aspavientos y con una fuerza y una energía que solo lo más íntimo te puede producir.


Texto realizado por Juan Orrantia - Instagram -

Imágenes: Juan Orrantia


Datos y enlaces externos sobre este fotolibro.

Datos de Publicación

Autora: ISHIUCHI MIYAKO

ISBN: /

País: Japón

Medidas: 14 x 19 cm (aprox.)

Número de Páginas: 58 páginas.

Editorial: Sokyu-sha, Tokyo 2002

Tapa dura, en tela roja con repujado.

Donde Comprar:

Nota: Este fotolibro en Colombia no se consigue, sin embargo, si quieres consultarlo contáctanos a info@dobleespacio.com