KARMA

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El libro de Oscar Monzón es una interpretación fotográfica del diario de andar en coche en una ciudad como lo es Barcelona. Por medio de sus imágenes explora lo grotesco, masivo y repetitivo que este transporte produce, así mismo llega de una manera invasiva a la intimidad de los sujetos a los que fotografía.

Se convierte entonces en una recopilación de imágenes que muestra el temor del sujeto ante la cámara. Al pasar las paginas deseo mirar más, ver a donde este autor me puede llevar. Observo miradas vacías y rostros que no puedo reconocer, así como sucede en la calle y el transporte masivo, es muy difícil ver un rostro dos veces… Incluso al que se es ajeno.

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Es así como Oscar Monzón con una cámara y un flash logra crear una atmosfera completamente llena de destellos de luz y miradas incomodas. Lo relaciono como un espía del quehacer cotidiano. Este libro aporta en cuanto a la manera editorial, con respecto a cómo se construye un libro, la forma de innovar a través del material, papeles, portada, orden de las imágenes, construcción visual y conceptual. Así, Monzón llega a contarnos a través de este ejemplar la historia de una Barcelona distópica donde andar en automóvil es tremendamente incomodo y masivo. El brillante metal del carro concuerda con sus paginas, el destello fugaz de quedarse parado y perplejo al ver el movimiento interminable de la ciudad lo cual me referencia a los automóviles, la represión de quedarse atrapado en un trancón que parece no tener salida. KARMA, ganador del ‘’First Book Award 2013 Paris Photo y Aperture Foundation’’, se vuelve un estudio del ser humano a través del vehículo.

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Las imágenes se vuelven incomodas para el fotografiado, yo como espectador las disfruto; disfruto los gestos de estas personas que reconozco e imagino por medio de las fotografías que Monzón exhibe, violando ese espacio o zona de confort del ser humano y desafiando su privacidad.

Si los carros no son grotescos, Monzón los desdibuja y hace de ellos su propia película de ciencia ficción.

Carrozas y carros con rostros en su interior a punto de desaparecer, rostros de personas que observamos diariamente y difícilmente tenemos el privilegio de recordar. Me detengo a observar por mi ventana y veo un centenar de personas y medios de transporte pasar… me pregunto si de alguna manera la fotografía logra rescatar a estas personas de su cotidianidad para ponerlas en otro lugar, un lugar en forma de recuerdo en un mundo donde se vuelve cada vez más difícil recordar.

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De principio a fin

Al pasar la narrativa  empiezo a sentirme en un estado de vulnerabilidad, como si fuese una relación de amor y odio de la cual me resulta difícil escapar e inmerso en ella me muevo como en una especie de vehículo del cual no es fácil liberarme. Observó la multitud y las miles de personas que hay a nuestro alrededor, todas esas personas son centenares de posibilidades para un ser humano que solo se mueve por existir y que suele justificar sus acciones, las mismas que si para el son justificables entonces simplemente existen. Es así como Monzón en una especie de acercamiento y descubrimiento fotográfico rompe la distinción entre el bien y el mal a manera de justificación sobre sus imágenes.

Lo serial y repetitivo

Con el pasar de las páginas empiezo a comprender una especie de serie al observar los carros desde arriba, como una especie de acosador callejero.

Acerca de sentirse infinito

El visual de Monzón me transporta a un montón de posibilidades cuando veo un centenar de automóviles como estrellas. Así mismo desde mi perspectiva estos crean una galaxia acerca del mundo cotidiano.

Es el conjunto de luces de carros, una constelación repleta de posibilidades, muchas vidas que en algún momento se logran apagar.

En una esquina de un edificio, a manera de reflexión, observo luces pasar como si de alguna manera esta rutina no tuviese fin. Me transporto a mi ciudad, Bogotá, donde desde la carrera séptima día y noche veo luces fugases pasar al estar inmersos dentro de un vehículo, como si este fuera un circulo constante de desagrado y agrado. 

Un ritmo de luces que continua sin parar como fiel representación del transito y el pasajero en el. Destellos de luz invasiva se refleja sobre mis ojos, imágenes duras de digerir y ver como rostros que ocultan su identidad en contraposición de rostros grotescos con una mirada peculiar hacia Monzón.

Es así como KARMA se convierte en una poética del individualismo y temor propio del ser humano mostrándonos rasgos escalofriantes y grotescos del mismo ser, siempre poniendo las miradas perturbadoras y resignificándolas al sentirse infinito en una sociedad donde todos somos estrellas individuales que componen una misma galaxia pero aun así no dejando de colisionar.

Luces y sonidos a mi alrededor, caras que observo inconscientemente como atento a aquello que es la realidad. Lugares y no lugares, me hacen sentirme infinito.


Texto de Sebastián comba - sebastiancomba.studio@gmail.com

Fotografías www.oscarmonzon.net


Datos y enlaces externos sobre este fotolibro.

Datos de Publicación

Autor: Oscar Monzón


Tamaño: 21X30cm
128 páginas
69 fotografías
ISBN: 979-10-90306-25-7 

¿Donde comprar?

RVB-BOOKS

Nota: Este fotolibro en Colombia no se consigue, sin embargo, si quieres consultarlo contáctanos a info@dobleespacio.com