Vecinos

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La fotografía siempre se ubica desde la perspectiva de un observador externo, en este caso es el voyeur, el que está mirando sin que lo miren, el que tal vez anda inventándole historias a aquellos que observa a través del lente asomado o por un resquicio de su ventana, leyendo los labios para adivinar de que hablan o tal vez imaginando sus diálogos en el silencio que le permite la distancia.

Recorriendo las páginas estuve recordando la historia del fotógrafo L. B. Jefferies que el director Alfred Hitchcock presentó en su película “Rear Window”, o los maravillosos cuadros de Caroline Walker, este libro tiene esa posición del espía que no quiere correr riesgos, que busca repetir una acción que se puede convertir casi en un fetiche, la belleza del anonimato, el espacio vacío en medio de esta no relación en donde el sujeto que es observado es casi una victima, un objeto de deseo que me deja la curiosidad de indagar más allá de estas páginas y preguntarme: El fotógrafo los conoce? A alguno se lo cruza en el ascensor o en el supermercado? Ha ido más allá de mirarlos a través de su lente? Alguno sabe que es parte de este proyecto?

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De principio a fin este fotógrafo está invitando a no cerrar el ciclo, a descubrir dos formas de ver el libro, sin derecho y sin revés. Desde el comienzo el fotolibro “Vecinos” del fotógrafo Eduardo Arias, presenta un libro abierto, una imagen te recibe en una propuesta de edición que estimula la interacción con el lector, es una invitación a decidir, a elegir entre el claro y la oscuridad en esta cotidianidad de extraños contada en el día y la noche, imágenes, no textos.

Un libro sin tapa, un papel liviano, impreso en blanco y negro recogiendo lo simple, esa relación entre el espacio y el objeto que se debate aquí entre lo que alcanza a dibujar la luz y la sombra.  

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A veces mientras lo recorría una y otra vez deseaba encontrar imágenes en donde sintiera más intimidad en esa distancia, más profundidad, dedicación o tiempo en el acto de observar, que la lectura de las acciones de las personas retratadas encerraran más momentos de soledad y despojo que me permitieran como espectadora creer que realmente los conozco un poco, que estoy dentro de sus vidas, de sus casas, y de sus emociones.

Es común creer que para generar un proyecto hay que salir a buscarlo, que hay que ir muy lejos, a veces tan solo hay que asomarse a la ventana y ver, más allá.


FERNANDA PINEDA. - www.fernandapineda.com.co


Datos y enlaces externos sobre este fotolibro.

Datos de Publicación

Autor: Eduardo Arias Gonzáles

Autoeditado

Editorial: Kitschic

Número de páginas: 88.

Año de Publicación: 2013

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En Bogotá:

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Kitschic

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