Santísimo Sacramento

Fotolibro colombiano Santísimo Sacramento

En los momentos que me llega este libro estoy hablando con mi hijo que viaja a encontrarse con su madre para decidir qué hacer con los recuerdos de la familia, qué hacer con los álbumes familiares, las cartas y las memorias de familia que pueden tener un origen en Suiza y en Bolivia, en España y en África, en Boyacá o en Cundinamarca, en los llanos orientales o en el desierto de la guajira, lo cual me obliga a preguntarme por nuestro árbol genealógico, ¿como está compuesto nuestro ADN? y esto me lleva a pensar que podemos formar parte de los desplazados de alguna guerra, de los buscadores de un tesoro o de una ciudad dorada e inmediatamente vienen a mi memoria los poemas “Ítaca” y  “La Ciudad” de Kavafis.

¿Qué hacer con esos recuerdos?. ¿Donarlos a un archivo de memoria histórica?. ¿A qué país le pueden interesar los afectos y efectos de unos ciudadanos con unas raíces que se podrían tal vez llamar rizomáticas y con unas identidades unidas al idioma que hablaban en ese momento de su vida?.

Fotolibro colombiano Santísimo Sacramento

Pienso en mi memoria y en los álbumes de familia que desaparecieron, tengo unas 3 fotos de mi infancia, las que tenía de mis hijos se las entregué hace unos años cuando me cambié de una casa muy grande a un apartamento pequeño y boté sin examinar las cajas llenas de fotos, se fueron los archivos de las obras de los años 70, 80, 90, etc. Las obras de mail art, fax art, las fotos borradas parcialmente con hiposulfito e intervenidas con tintas y con químicos que ya en su momento eran de dudosa permanencia, en esos días no pensábamos ni nos interesaba su perdurabilidad, en ese momento no había coleccionistas ni historiadores que quisieran tener esos archivos, la memoria no tenía el valor que tiene ahora.

Intento ir en mi memoria a los recuerdos más antiguos y a los más cercanos, quiero entender porque las capas que están más escondidas son las que permanecen y las más cercanas se desvanecen, como si no se pudieran fijar, como sucedía con las primeras imágenes de la fotografía argéntica, como si la escritura en las neuronas o donde sea que se lleve a cabo no se pudiera hacer porque no le dedicamos el tiempo suficiente al presente y se nos va en unos instantes, como el eterno ir y venir del agua: nunca te bañas en el  mismo río aunque sea el mismo río, vivimos en la modernidad líquida nadie puede sentirse seguro, todo se puede perder sin previo aviso.

Pienso en el amigo que ya no puede recordar qué hizo hace unos minutos, me intriga que pasa en el, cómo se siente, qué piensa, qué angustias vive, como intenta por múltiples preguntas ubicar algo del pasado que le permita traer esas memorias al presente… pienso en ir a hablar con él pero me contengo porque no sé qué le puede producir tener la lucidez de un momento de saber que no me recuerda y que me olvidara inmediatamente...

Fotolibro colombiano Santísimo Sacramento

Mi familia desaparece en la siguiente generación, varios amigos que son 5 o 10 años mayores dedicaron una buena cantidad de tiempo a la seducción para reproducirse y tienen un número de ex compañeras que tal vez no recuerden, un número de hijos y nietos que tampoco pueden recordar… ¿Tal vez es una forma de memoria hacia el futuro, tener quien los recuerde?

Me dieron un foto libro para escribir sobre él y me llevó a pensar en mi memoria... del libro me llama la atención los bordes que encuadran cada foto con precisión y se repiten de una hoja a otra hoja mecánicamente, bordes nítidos, precisos que enmarcan las fotos borrosas, en negativos y positivos, hojas que no están cosidas, que pueden tomar cualquier orden o desorden, hay unas pocas que están en un papel de otra calidad, tal vez el papel más económico y que menos permanecerá, con unos dípticos y trípticos, doblados de diferentes formas y que siempre coinciden con la última foto del libro, una especie de porcelana de la cual no se puede saber qué tamaño tiene, puede ser pequeña y guardar un tesoro o grande para servir un plato especial en la mesa el día que se reúne la familia a  celebrar un momento inolvidable de sus vidas, un cumpleaños, una despedida, que seguramente quedará registrado en una selfie que quedara perdida en las innumerables imágenes de las redes sociales, podría ser un objeto para guardar las cenizas de un familiar, ¿Cual es la razón para que esa imagen se repita y cierre el libro?

Fotolibro colombiano Santísimo Sacramento

La otra imagen que se repite es la de una pareja que cuando se tomó la foto estaba unida y que en el libro esta en hojas separadas, una pareja que yace en el prado mirando al cielo, con los ojos encandilados por la luz del presente y del futuro, el pasado está en sus espaldas, en la tierra que los sostiene, en la parte superior está la cartera de la mujer, predomina lo femenino, la madre.

Fotolibro colombiano Santísimo Sacramento

Como las fotos están sin unir, no se han fijado, pueden leerse en cualquier forma, recordando un poco a rayuela sin unas claves que unan un capítulo con otros capítulos, están allí para que uno les de el orden que uno quiera o no quiera…

Hay algunas fotos que son como unas entradas a una madriguera o el paso erosionado a una casa, a los recuerdos borrosos positivos y negativos, tal vez más negativos que positivos, las parejas están incompletas, acudo a mis propios recuerdos para intentar identificarlas, son difíciles de leer, tengo que adivinar a qué corresponden, hay una imagen que parece una foto de unas células o de algo que puede transportar información, como una especie de cadena, una especie de piso irregular sobre el cual la memoria intenta caminar…

Fotolibro colombiano Santísimo Sacramento

El libro está hecho a mano, parece una edición única, con algunas cosas extrañas y contradictorias, una de ellas es un cliché con un número 50/200 que recuerda las imágenes de los primeros libros que se usaban para compartir los paisajes de los viajeros o las clasificaciones de los primeros científicos que estaban midiendo y valorando el mundo para luego repartirlo entre los ganadores, el número del cliché que debe ser el que da testimonio de la originalidad del número de la copia del libro no coincide con el número de la edición que hay al final, 22/200 ¿error u olvido? ¿contradicción ? ¿alzheimer?.

Tal vez para compensar este olvido el tipo de papel y la forma del tratamiento de las imágenes es melancólico, se apega al lector, pide ser adoptado, por favor sin ti no existo, tienes que tenerme para que exista, soy tu pasado, tus raíces, por favor, por favor guárdame para que pueda vivir en tu memoria, tu me permitirás vivir en el futuro.     


FERNANDO CRUZ. - fernandocruzf@gmail.com


Datos y enlaces externos sobre este fotolibro.

Datos de Publicación

Autor: Agustín Zuluaga

Editorial: Libros Mojados Editorial

Páginas sencillas: 32

Dobles páginas: 8

Segunda Edición disponible.

¿Donde Comprar?

En Bogotá:

Inversa Editores

En Medellín:

Libros Mojados Editorial

*Si conoce otros puntos de venta háganoslo saber y pondremos aquí la información.