El resto es selva.

“Amigos. Nadie más. El resto es selva.

¡Humanos, libres, lentamente ociosos!”

Los amigos, 1937. Jorge Guillén

Sí, para estar en la selva se necesitan amigos. Amigos que conozcan los caminos, amigos que se hayan criado en ese territorio, amigos que hablen su idioma, amigos que unas horas antes pudieron ser desconocidos, pero que en el caminar de la selva se van encontrando en la complicidad de ser humanos.

Fotolibro colombiano - El resto es selva- Sebastian Villegas-4.jpg

En un mismo costal

Al usar la palabra selva el imaginario que viene a mi cabeza es de desorden, caos, humedad y, si me dejo llevar por mis recuerdos más sensoriales, viene a mi memoria olfativa el olor a tierra, pero no esa tierra de vivero estéril y homogénea, sino esa tierra fangosa, grumosa y profunda; en seguida viene la sensación lumínica de sombra, caminos que se van perdiendo entre la oscuridad de las plantas y pisadas que se desvanecen o enredan entre ramas pudriéndose; por último, está la sensación táctil de untarse, sudarse o ensuciarse y, de vez en cuando, tocar una mano amiga para dar un salto o para salir del fango.

El índice de libro me hace pensar en todo esto, en sensaciones de temperaturas, en caminar para conocer, en prepararse bien para “aventuriar” y en que estaremos pasados por agua, mucha agua.

 

El momentum de Juan Bailarín

Fotolibro colombiano - El resto es selva- Sebastian Villegas-3.jpg

En cada acercamiento a un territorio lejano de las urbes, existe un Juan Bailarín, esa persona que puede ser mujer u hombre, tener 8 o 70 años de edad, pero que con su conocimiento y su generosidad nutre los procesos de cualquier índole. “Se la soyan” igual si la búsqueda está relacionada con algo científico que involucre su territorio o si la iniciativa es acerca de una especulación artística. Siempre habrá un comentario o una historia que cree ese momentum en el cual aparecerá un detonante creativo.

La escucha atenta de esos diálogos o de esos silencios que normalmente se dan mientras se hacen largas caminatas pasadas por exceso de sol o lluvia, o durante las comidas al borde de una trocha buscando sombra en cualquier palo, son las verdaderas pistas donde se revela el territorio para el viajero en busca de las historias que permanecen el aire.

El reto de ordenar visualmente la selva o de no hacerlo

Fotolibro colombiano - El resto es selva- Sebastian Villegas-1.jpg

Alguna vez en un taller de foto-paisaje con el fotógrafo colombiano Santiago Harker, recuerdo que hablamos de hacer fotografía en la selva tropical o el bosque andino, y de las dificultades para jerarquizar y darle lectura a las imágenes, esto situándonos en un discurso, si se puede decir, prístino del lenguaje fotográfico.

Este fotolibro, en su estructura, plantea un orden con momentos claros demarcados por pautas gráficas que ilustran el recorrido, organiza la mirada atando las imágenes a un contexto geográfico, acompañado, a su vez, por las historias narradas de personas que habitan ese espacio; así se crea el conjunto del corpus narrativo.

Las imágenes, página a página, van dando cuenta de un estilo de vida en ese tipo de ecosistemas, de cómo es el rebusque para vivir, de a qué hora se va la luz y cómo lo que va quedando es el “silencio” de la selva. También están dotadas de una percepción fotográfica situada desde lo sencillo de los detalles, que para mí da cuenta de un tipo de observación respetuosa sin afán de buscar espectacularidades efectistas, y más bien dejando hablar a la selva y a lo que la habita.

Fotolibro colombiano - El resto es selva- Sebastian Villegas-5.jpg
Fotolibro colombiano - El resto es selva- Sebastian Villegas-6.jpg

Las fotografías en su totalidad se unen narrativamente a lo largo del libro, gracias a que sostienen una penumbra contrastada dada por la calidad del papel escogido y la edición final de las mismas… entre otras decisiones. Algunas imágenes me dejaron con ganas de ver más, pero se van yendo a negros profundos donde ya no se puede descifrar mucha información, especialmente el caso de la doble página de la Cristalina donde aparece una escena de muchas personas al lado del río. Esa será una pregunta para hacer al editor y al autor.

Fotolibro colombiano - El resto es selva- Sebastian Villegas-2.jpg

Texto de Alejandra Cardona. - aguaquevadejalacorrer@gmail.com


Datos y enlaces externos sobre este fotolibro.

Datos de Publicación

Autor: Sebastian Villegas

Editorial: Puente Consultorias.

Diseño de arte, diseño gráfico y diagramación: Mesa Estandar / Taller Graáfico y editorial.

Impresión: Artes y Letras S.A.S.

Editor: Santiago Escobar J.

Páginas: 120

Medidas: 26 x 20 cm

ISBN: 978-958-56423-6-2

3000 ejemplares impresos en papel Offset blanco de 115 gramos.

¿Donde Comprar?

En Colombia:

Puente Consultorías

*Si conoce otros puntos de venta háganoslo saber y pondremos aquí la información.