ALBA

ALBA - Fotolibros Colombianos  - Sebastian Bright

Cuando me pidieron que escribiera una reseña sobre el fotolibro ALBA de Sebastian Bright, contesté que sería como disparar sobre los músicos. Siempre he pensado en un fotolibro como la culminación de un proceso creativo de largo alcance, no cómo un objeto editorial para darle forma a un conjunto de fotografías sin muchas pretensiones. Me sorprende el boom de esos productos editoriales en Colombia, donde proyectos a menudo inacabados, parciales y visualmente poco interesantes, se vuelven fotolibros en un intento desesperado de ganar validación y visibilidad en el precario mundo de la fotografía. ALBA se inscribe de forma perfecta en este panorama.

Quizás con una mejor y más reducida selección, ALBA podría transformarse en un reportaje fotográfico o a lo sumo alcanzar para un zine. ¡No para un libro!. ALBA es el reflejo del afán y la impaciencia, propios de muchos fotolibros modernos, por encontrar un nicho editorial y buscarle público a una serie que de otra manera no tendría salida. Muchos fotolibros responden al deseo del autor de validar su trabajo y encontrar reconocimiento más allá de la calidad y el valor real que pueden tener sus fotografías y su propuesta editorial. Un exceso de ambición por parte del fotógrafo.

ALBA - Fotolibros Colombianos  - Sebastian Bright

Al parecer, ALBA fue impreso en el marco de ARTBO Fin de Semana 2018 y contó con una financiación de la Cámara de Comercio de Bogotá. Lo que me hace dudar de los criterios que ciertas entidades estatales aplican a la hora de financiar proyectos editoriales.

Un fotolibro debería ser algo que le de ‘otra vida’ a un relato fotográfico; un espacio donde —a través de una atenta selección y un meditado diseño gráfico— las fotografías puedan dialogar entre ellas para contarnos algo más complejo y elaborado que la simple serie fotográfica. Un ‘cuento’ que sea propio del formato del fotolibro y que esté relacionado no solo con el contenido de cada imagen sino con la polifonía de formas, texturas, encuadres que resulte de la suma de cada fotografía. Un coro donde cada voz —cada imágen— dialogue con la otra y contribuya a la melodía final.

En el caso de ALBA, las imágenes no solo no construyen entre ellas ninguna melodía polifónica, sino que con frecuencia ‘pelean’. Una pelea estética, además que de contenido. ALBA contiene una mezcla de fotografía pseudoconceptual con imágenes que intentan ser fotoperiodísticas. Fotografías tomadas con luz natural, a veces en condiciones de luz muy precarias, al lado de imágenes disparadas con flash en pleno día. Fotografías donde cuesta trabajo encontrar una mirada propia del fotógrafo y una coherencia formal. Con frecuencia, instantáneas banales y literales están al lado y anulan las pocas imágenes interesantes que hay en el libro.

ALBA - Fotolibros Colombianos  - Sebastian Bright

Finalmente, si de fotolibro se trata, uno esperaría un diseñó gráfico atento y un criterio a la hora de organizar y distribuir las fotografías en las páginas. ALBA carece de cualquier criterio. Hay fotos que ocupan la totalidad de la página al lado de fotos muy pequeñas que flotan en un mar de espacio blanco.

Imágenes dispuestas en cualquier rincón de la página: arriba, abajo, en la mitad. Fotos verticales que ocupan toda la página, al lado de fotos horizontales rodeadas de blanco. Fotos horizontales que ocupan las dos páginas y donde los sujetos están recortados por la bisagra del libro. La mayoría de las imágenes son horizontales y por lo tanto poco se entiende la decisión editorial de publicar el libro en formato vertical.

ALBA - Fotolibros Colombianos  - Sebastian Bright

Quizás lo único rescatable de ALBA es la ausencia de textos explicativos de las imágenes. Muchos autores de fotolibros sienten la necesidad de explicar sus fotografías a través de texto que, la mayoría de las veces, no sólo sobra, sino que les resta valor y fuerza a las imágenes que no deberían necesitar explicaciones, justificaciones e ilustraciones verbales. Sin embargo, en el caso de ALBA hubiera sido interesante tener un párrafo que nos ubicara contándonos donde estamos, en que año y en que tipo de competencias ciclísticas. Al igual que detalles sobre la editorial.

La copia que llegó a mis manos está desbaratada y, también en los detalles de su precario acabado, demuestra una vez más el afán y la ambición de muchos fotógrafos por ver publicadas sus historias incompletas en un fotolibro. ALBA es quizás un ulterior ejemplo de como el oficio del fotógrafo está cada vez más expuesto a la merced del mercado que decide tiempos y modalidades que a menudo lo desvirtúan. ALBA es una incompleta sucesión literal y narrativa de imágenes, disfrazada de fotolibro.


Texto por: Viviana Peretti - instagram - www.vivianaperetti.com - peretti72@gmail.com

Fotografías: Inversa Editores


Datos y enlaces externos sobre este fotolibro.

Datos de Publicación

Autor: Sebastian Bright

Editorial: Inversa Editores

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En Bogotá:

Inversa Editores

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